![]() |
||
Un histórico Juego de Estrellas en El Bronx Por Sadiel Lebrón
La 79na edición del Juego de Estrellas del béisbol de Grandes Ligas fue especial. Se celebró por última vez en el legendario Yankee Stadium, la llamada "Casa que Babe Ruth construyó". El viejo estadio, construido en 1923, será demolido al término de la presente temporada de las mayores, por lo que la nostalgia hizo del evento una fiesta histórica. Fue la cuarta ocasión que el Yankee Stadium sirvió de sede, siendo la primera vez en 1939, con un triunfo de 3-1 de la Liga Americana –con seis Yankees incluidos- sobre la Liga Nacional. La segunda fue en 1960, donde el viejo circuito salió airoso con pizarra de 6-0. La última vez fue en 1977, cuando el fallecido dirigente y ex jugador de los Bombarderos, Billy Martin, fue el dirigente de la escuadra de la Americana, que perdió 7-5. Desde el domingo 13 de julio, hasta el martes 15, el condado de El Bronx se vistió de gala para vivir este memorable momento. Las festividades comenzaron el domingo con el Juego de las Futuras Estrellas, entre los combinados del Resto del Mundo y Estados Unidos, ganando la primera escuadra el encuentro con pizarra de 3-0. El lunes le siguió el ya tradicional Derby de Jonrones, donde participaron 8 toleteros de alto rango, siete de ellos de nacionalidad estadounidense y un canadiense. Justine Morneau ganó la competencia con un total de 5 en la ronda final. Su contrincante, el jardinero de los Rancheros de Texas, Josh Hamilton, sacó 28 bolas en la primera ronda, nueva marca para el evento, pero se le acabo la pólvora en la final con tan sólo tres bambinazos . Lance Berckman (Astros de Houston), Ryan Braun (Cerveceros de Milawaukee), Evan Longoria (Rays de Tampa Bay), Grady Sizemore (Ceveland), Dan Ugla (Marlins de Florida), Chase Utley (Filis de Filadelfia, todos ellos de la nación del Tío Sam, y Justin Moneau (Mellizos de Minnesota), de Canadá, compitieron por heredar la corona dejada vacante por el quisqueyano Vladimir Guerrero, de los Angelinos de Los Ángeles, quien la ganó en 2008. Luego de esa suculenta entrada, como lo fue el Derby de Jonrones, el plato fuerte fue el Juego de Estrellas, donde los latinos una vez más dijeron presente de manera abrumadora con 20 representantes. Sólo la República Dominicana tiene a 11 seleccionados para esta edición del clásico de mitad de campaña. Los nacidos u de origen de la tierra del merengue, la bachata y la gozadera total elegidos para este mango partido son: Hanley Ramírez (Marlins de Florida), Alfonso Soriano (Cachorros de Chicago) –quien no jugó por lesión-, Carlos Mármol (Cachorros de Chicago), Edison Vólquez (Rojos de Cincinnati), Albert Pujols (Cardenales de San Luis), Aramis Ramírez (Cachorros de Chicago), Cristián Guzmán (Nacionales de Washington), Miguel Tejada (Astros de Houston), todos ellos por la Liga Nacional. Mientras que por la Liga Americana: Manny Ramírez (Medias Rojas de Boston), David Ortiz (Medias Rojas de Boston), *Alex Rodríguez (Yankees de Nueva York) y Elvin Santana (Angelinos de Los Ángeles). Los otros latinoamericanos seleccionados fueron, por la Liga Nacional: Geovany Soto (Puerto Rico-Cachorros), Carlos Zambrano (Venezuela-Cachorros), *Adrián González (México-Padres de San Diego); por la Liga Americana: Mariano Rivera (Panamá-Yankees), Francisco Rodríguez (Venezuela-Angelinos), Joakín Soria (México-Reales de Kansas City), Carlos Guillén (Venezuela-Tigres de Detroit), Dioner Navarro (Venezuela-Rays) y *Carlos José Quentín (México-Medias Blancas de Chicago). El partido fue digno de una despedida histórica, como lo hubiera querido Ruth, con un maratónico y épico encuentro de 15 entradas y 4:50 horas, el Juego de Estrellas más largo de la historia, llevándose se el triunfo la Liga Americana con pizarra de 4-3, su decimoprimero al hilo, obteniendo la ventaja de la casa en la Serie Mundial. El joven circuito pudo haber aniquilado a su viejo rival con anterioridad, ya que tuvieron cuatro oportunidades de hacerlo en entradas sucesivas, pero el buen relevo, especialmente del abridor de los Rockies de Colorado, Dennis Cook, impidió en entradas seguidas que eso sucediera. Pero al final el la Americana salio con la victoria y la ventaja como local para el equipo que avance a la Serie Mundial en octubre. Pero en la decimoquinta entrada, un elevado de sacrificio de Michael Young, que empujo desde tercera a Morneau, le dio el triunfo a la Americana y así acabar con la prolongada angustia. Scott Kazmir (1-0), de Tampa Bay, fue el pitcher ganador, al lanzar una entrada decimoquinto episodio en blanco. El jardinero de los Medias Rojas de Boston, J.D. Drew, fue seleccionado como el Jugador Más Valioso del partido, tras batear de 4-2, con cuadrangular y dos remolcadas. Mientras que el peor jugador del encuentro fue el segunda base de los Marlins, Dan Uggla, quien cometió tres errores –nueva marca para este evento- y se fue de 4-0 con tres ponches. Fue un de Estrellas inolvidable para los Yankees, para Nueva York y para todos los seguidores del deporte del bate y la pelota, y desde el más allá, para Ruth, Joe DiMaggio, Mickey Manttle, Phil Rizzuto y Lou Gehrig, quienes de seguro estuvieron en primera fila observando el espectáculo en el terreno en el que una vez hicieron grandes hazañas. * Jugadores de origen latino. |
||